18/11/2009

DEVOCION Y CRUCE GERENACIONAL
Nadie diría después de ver anoche las evoluciones de Dave Gahan sobre el escenario del Palacio de los Deportes de Madrid, que allá por el mes de mayo pasado, Depeche Mode tuvo que cancelar seis conciertos de la gira “Tour of the Universe” por una leve (por suerte) enfermedad relacionada con el cáncer de vejiga de su frontman e icono del electro dance pop.
Gahan no tiene mal aspecto, no menos del que tenia antes del episodio relacionado con su salud, quizás un poco delgado y menos cuidado, todo lo contrario que Martin L Gore, enfundado en un traje que imitaba una bola de espejos de discoteca, zapatos incluidos. El tercer integrante del grupo, Andrew Fletcher, pasó algo más desapercibido como de costumbre, detrás de su teclado y tapado con unas gafas de sol, posiblemente protegiéndose de los destellos del traje de Gore.
El concierto arrancó a la hora en punto, algo que no debería ser noticia, pero que lamentablemente y vistos los incumplimientos de horarios en recientes conciertos, es algo que hay que agradecer. Apenas cuatro minutos después de las 9.30 empezaron a sonar los primeros acordes de “In Chains” al que siguió su primer single del último trabajo publicado “Wrong” y “Hole to Feed” demasiado arriesgado, empezar un concierto con tres temas nuevos de “Sounds of the Universe” no es habitual ni recomendable, ya sabemos que si algo se le puede achacar a Depeche Mode a lo largo de la historia es que sus canciones menos buenas, a veces resultan interminables para sus fans, los mismos que ya empezaban a saltar en cuanto oyeron los compases de “Walking in my Shoes”.
Si hay una palabra que define a los seguidores de Depeche Mode esta sería “devoción”, independientemente de la edad, el cruce generacional del que se compone el público asistente, (recordemos que los británicos son ya veteranos, publicaron su primer trabajo en 1980) sienten verdadero fervor cuando interpretan temas como, “Enjoy the Silence” “Home” (preciosa versión a capella de Martin L. Gore) o “Precious”.
La apoteosis llegó en el último cuarto de concierto, una versión antológica de “I Feel You” o la traca final de “Personal Jesus” nos confirmó que Depeche Mode puede hacer cambiar tu estado de ánimo un lunes cualquiera.
Moody-Dixit