26/11/2009

Minutos antes del concierto la pregunta en la sala JOY era ¿La liaran como hace 2 años en
Puntuales, “los oscuros de Southend” aparecían con su estética negra pegada al cuerpo (se dice que en su pueblo de la costa inglesa se ponían aceite de ballena para poder meterse en esos pantalones) habían atraído a buena parte del “moderneo” de Madrid, (mucho labio rojo y pantalón pitillo..) venían a Madrid con su segundo álbum “Prymary Colors”. Aunque no por ello dejaron de sonar sus himnos del primer álbum Strange House, “Sheena is a parasite” y “Count in fives”. Las influencias de música garajera y punk psicodélicos de los 70`s y 80`s estuvieron desde el mismo inicio del concierto.
Empezaron sonando “Mirror’s image”, “Primary Colors”, “Do you Remember” pero los pogos aparecieron en el público en el cuarto tema “Tree Decades” y “Who Can Say” que no dejaron de enlazarse casi en el resto del concierto. Se creó una atmósfera perfecta de garaje-electro-punk psicodélico.
Joshua Third (licenciado en Física por
Tomethy Furse , bajista y alma de muchas canciones con el permiso del órgano en temas como “Scarlet Fields” “ New Ice Age” sorprendió al ver a un bajista moverse en el escenario.
Spider Webb, el organista se intercambió en tres temas con Tomethy en el bajo, no antes de hacer psicodelia con su órgano exaltando al personal como en “Who Can Say”. No obstante en la canción “Only Think of You” parecía un organillo barquillero de Madrid o un acordeón viejo con los fuelles rotos.
En la batería, Coffin Joe, no se le veía ya no la cara si no la batería, (poca luz , mucho humo) estuvo correcto, pero se echó de menos un poco más de potencia.
Me dejo para el final a Faris Rotter, vocalista e imagen espigada del grupo, comparado a veces con Joe Ramone actuó en el escenario con su gestualidad violenta y ojos perdidos en blanco que desafiaban al público de una manera sutil. Se lució en “Sea With a Sea”. Deben de haberle dado un toque, ya no lanza nada al público, y la cerveza que tenían a su lado les sobró a todos...Quizá se deje esto para posteriores actuaciones porque eso también vende en media o quizá se lo deje para sus dibujos ya que es un ilustrador reconocido, pero aquí en Madrid se puede decir que fue un “good boy”.
En definitiva, conciertazo de un nuevo sonido en Madrid que se hacía esperar con llenazo en la sala, el cual no dejó indiferente a nadie, te puede gustar o no gustar, pero es distinto y el público decide. ¿Cómo llamarlo, punk-rock garaje-psicodélico-electro o simplemente THE HORRORS.?
Who Knows.