29/12/2009

Sin Fito no hay paraíso
Fito Cabrales va camino de convertirse en el Usain Bolt de la música española, todo lo relacionado con Fito & Fitipaldis se convierte automáticamente en un record, ha vendido más de 200.000 copias de su último trabajo “Antes de que cuente diez” llena durante tres días consecutivos el Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid, algo que no está al alcance de muchos artistas, nacionales o internacionales.
Los conciertos de la gira de presentación de “Antes de que cuente diez” comienza con un simpático corto de dibujos animados que recrea el acceso de los músicos desde los camerinos al escenario. Justo en el momento en el que el último personaje animado pasa por debajo del cartel que anuncia el escenario, hacen su aparición sobre el mismo Fito y los Fitipaldis.
Las más de dos horas y media de concierto comienzan con los acordes del tema que da título al último disco, siguieron “Un buen castigo” y “Por la boca vive el pez”. El concierto discurrió entre temas de sus trabajos anteriores, como “Viene y va” “Soldadito Marinero” o una versión especial del clásico de Los Secretos “Quiero beber hasta perder el control” y canciones del último trabajo, más flojo que los anteriores, pero algo que no pasa factura a Cabrales y cia.
Hay algo especial en este bilbaíno de 43 años que enamora a su público, da igual que muchas de sus canciones suenen igual, tampoco importa que en algunos episodios recientes Fito esté más cerca del mainstream que de los seguidores de Platero o que a veces ceda protagonismo a otros componentes de su banda, en especial Carlos Raya. Su público le perdona todo lo que haga falta, más aún cuando en los bises, en solitario, acompañado de su guitarra es capaz de conmover al respetable con una maravillosa versión de “al cantar” de sus ex Platero y Tu, para luego tirando de acústica junto a Raya interpretar, “Que necesario es el Rock n Roll” “Corazón oxidado” y la versión más salvaje de “Acabo de llegar”.
Fito vive acomodado en su paraíso particular, ese en el que 15.000 complacientes almas irrumpieron esta noche, me imagino que como lo hicieron anoche y lo harán mañana, pero una vez que ya ha encontrado el Vellocino de Oro, igual es el momento de arriesgar un poco, los gritos de Fito, Fito, Fito coreados anoche dieron paso a otros de Platero, Platero, Platero, algo que puede ser toda una premonición.